Dios está en todas partes al mismo tiempo, junto a ti y dentro de ti. Jamás estás desamparado. Nunca estás solo. No permitas que la amargura te perturbe: procura mantenerte calmo, para oír la voz silenciosa de Dios dentro de ti. Así podrás superar las dificultades que aparecen en tu camino y descubrir la verdad que existe en todas las cosas y personas.
ROMANOS 10:9
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor
y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. SALMOS 18:6
En mi angustia invoqué a Jehová y clamé a mi Dios: El oyó mi voz desde su Templo, y mi clamor llegó
hasta sus oídos.